Entrevista a Raúl Rocha. CEO de Illusorium Studios

Raul Rocha es una de las jóvenes promesas de los VFX de este país. Con tan solo 21 años funda junto con sus compañeros Illusiorium Studios y, con una trayectoria que no llega a los diez años, se están convirtiendo en una referencia más dentro del sector de los efectos visuales de España. Desde que iniciaron esta aventura, no han dejado de avanzar en la industria. Habiendo participado en numerosas campañas publicitarias, muchas de ellas premiadas internacionalmente. Comenzaron su carrera en ficción en 2015 y a día de hoy cuentan con colaboraciones tanto nacionales como internacionales, su primera nominación a los premios Goya y una carrera muy prometedora por delante.

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¿Cuándo y cómo iniciaste tu carrera en el mundo de los VFX?

La verdad es que es algo que tenía clarísimo desde muy muy pequeño. Cuando estrenaron Toy Story yo solo tenía 5 años, pero fueron suficientes para decidir que era eso lo que quería hacer en la vida. Con 15 años terminé mi primera historia animada en flash. Al terminar Bachillerato entré en una ingeniería en sistemas audiovisuales en la que duré literalmente cuatro días antes de darme de baja e ir a por mi sueño. Antes de lanzarme con la formación decidí probar suerte y pedirle consejo a los mejores así que llamé a Pixar preguntando por Carlos Baena. Me contestaron la llamada y me lo pasaron sin hacer preguntas. Estuve hablando con él como 10 o 15 minutos pidiéndole consejo sobre como entrar en la industria. No se pudo portar mejor, no me conocía de absolutamente nada y estuvo aconsejando a un chaval que estaba al otro lado del charco como si fuera su primo. Tengo que reconocer que después no le hice demasiado caso, no porque no quisiera, quizás su camino quedaba algo fuera de mi alcance y empecé mi carrera como animador directamente en España. Cursé dos años de animación tradicional, en el segundo me inicié con el 3D y terminé en un master específico de 3dsMax donde conocí a mis socios con los que llevo trabajando desde entonces.

Conociste a tus socios mientras cursabais un master. ¿Teníais claro desde el principio el montar un estudio propio? ¿Cómo tomasteis esta decisión?

La intención al principio era iniciar una carrera al uso, pasando de producción en producción, pero rápido vimos un potencial que creíamos interesante. Nuestro trabajo de final de master era realizar un cortometraje en grupo. Como comentaba antes, conocí a Charly, Dani y a Jose en el master. Teníamos un pique muy sano en clase y tuvimos claro desde el principio que íbamos a ser un grupo cerrado. Teníamos 6 meses para el desarrollo del corto, nos pusimos “full time” pero de verdad, 12 horas al día mínimo, conectados por Skype y en pijama. A los 6 meses pedimos más tiempo y hasta los dos años no terminamos entregando nada. Y tampoco llegamos a entregar el corto ni mucho menos, terminamos dos planos en dos años, pero aprendimos como bestias a base de darnos de cabezazos con las máquinas. Nos empezaban a hacer ofertas para entrar en producciones de animación, pero cada vez que comentábamos la juagada con nuestro gran mentor Jose Antonio Navarrete, siempre nos decía que siguiéramos desarrollándonos como equipo y eso decidimos hacer. Con muchísimo material terminado, tuve la oportunidad de conocer al exdirector general de Universal Pictures Iberica. A mí me flipaba la idea de montar un estudio, mis socios hasta ese momento tenían sus dudas. Pero la decisión fue fácil cuando vimos que Edgar se fijaba en nosotros e incluso se interesaba en iniciar esta aventura. Así que, sin tener ni idea de donde nos metíamos, fuimos adelante con ello.

No teníais mucha experiencia profesional previa al nacimiento de la empresa. ¿Crees que fue positivo el empezar de cero?

Estuvimos un año trabajando en tonterías como “freelance” hasta fundar Illusorium oficialmente, eso fue en 2012. Empezamos en plena crisis entrando en la industria a través de la publicidad que estaba en plena decadencia en cuanto a presupuestos se refiere. Eso nos vino bien para saber lo que es estar en el fango. Yo no sé qué opinan mis socios, pero personalmente creo que hubiera estado muy bien haber tenido una mayor experiencia profesional previa, el camino habría sido más fácil. Pero también reconozco que aprender a las bravas tiene su punto y te haces fuerte con ello. Los inicios fueron duros y eso nos hizo aprender a luchar siempre al máximo.

En más de una ocasión te hemos escuchado hablar de vuestra experiencia en Mundos Digitales ¿Cómo influyó en el estudio vuestra presencia en el congreso?

Yo de Mundos Digitales solo puedo tener buenas palabras, ha sido un pilar en nuestra empresa desde que fuimos por primera vez. Repito que no teníamos ni idea de cómo funcionaba este mundillo y tampoco sabíamos nada sobre este congreso. Fuimos con la intención de enseñar nuestro trabajo en conjunto por primera vez en público. Teníamos nuestras primeras tarjetas de Illusorium, hicimos DVDs con una “reel” y una cabecera del estudio y salimos para allá. Alucinamos desde el primer día. No sabíamos que nos íbamos a encontrar ni cuál iba a ser el recibimiento de nuestra fantasía allí. Nos encontramos a los más grandes de la industria nacional e internacional dispuestos a verse un DVD en su habitación por la noche y venir al día siguiente a darte “feedback”, tomándose una copa contigo mientras te dan mil consejos. Nuestra primera vez fue en 2012 y no hemos dejado de ir desde entonces. Fue lo que terminó de darnos fuerzas para montar una S.L. Ha sido y sigue siendo un evento espectacular en el que desde el principio recibimos muchísimo y a día de hoy lo seguimos haciendo. No sólo sigue siendo para nosotros una base fundamental para seguir conociendo gente del más alto nivel de esta industria y establecer lazos con ellos. Sino que además estamos muy orgullosos de ver como las nuevas generaciones de los VFX nos empiezan a preguntar a nosotros también. Es un honor poder animar y orientar al futuro de esta profesión. Además fue un trampolín hacia el mundo del vídeo, mucha gente vio la presentación que realizamos para el Festival del 2014 y eso hizo que muchos de ellos empezaran a confiar en nuestra manera de hacer las cosas. Estoy seguro de que muchísimas más cosas ocurrirán en estos años venideros, ¡todavía nos faltan muchos “Mundos” a los que asistir!.

Poco a poco, Illusorium se va asentando como otro más de los estudios de VFX de este país. ¿Podrías contarnos un poco más sobre vuestra trayectoria? ¿Qué tipo de proyectos desarrolláis?

Aún nos queda mucho camino por recorrer, pero hoy si puedo decir que estamos contentos con los proyectos que estamos desarrollando. Siempre nos han encantado los personajes y los proyectos FullCG. Empezamos mimando demasiado un corto que nunca llegó a salir del horno. Pasamos a hacer una “intro” de Illusorium mucho más sencilla y que sí acabamos y de ahí directos hacia la publicidad. Empezamos con gráfica, mola mucho este mundo y a nivel de producción es más sencillo que el vídeo, ¡pero nosotros queríamos chicha! Comimos mucha basura al principio y siempre que damos un salto de nivel solemos pasarlo regular, pero así hemos nacido y así estamos creciendo. Como comentaba antes, la pieza para Mundos fue fundamental y conseguimos una buena campaña para Loewe. A partir de ahí comenzamos con la “publi” en vídeo haciendo cosas pequeñitas y poco a poco aumentando el nivel. En 2015 conseguimos entrar por primera vez en ficción con MaMa de Julio Medem. Tuvimos una colaboración e hicimos en 3D el feto de la protagonista. Desde entonces hacemos un poco de todo pero nos hemos centrado en el 3D. Es muy habitual para nosotros la colaboración con grandes casas de postproducción donde nosotros solo llegamos hasta el “render” 3D y de la composición se encargan ellos.

¿Qué flujo de trabajo tenéis en Illusorium?

Esto nos costó tela y seguimos pegándonos con ello según vamos avanzando el nivel y el volumen de los proyectos. Desde el principio separamos departamentos y hacíamos solo lo que mejor se nos daba. Cada uno se especializó en un área y según fuimos creciendo en equipo tuvimos que empezar a profesionalizar todo. Aprendimos mucho con colaboraciones con el extranjero que son, habitualmente, mucho más minuciosos con este tema. Las cosas están cambiando mucho y España es ya un país muy fuerte en esta industria, cada vez producimos mejor, pero nosotros cuando montamos el estudio prácticamente no sabíamos lo que era un “pipeline”. Poco a poco se empieza a impartir producción en las escuelas y seguro que en un futuro la gente estará muy habituada a ello. Explicar nuestro “pipeline” actual sería una locura, básicamente es una cadena de trabajo que pasa por departamentos hasta dar con el resultado final. Parece sencillo pero como no tengas esto muy cuidado puede significar que algo que podría funcionar sin problemas se convierta en una pesadilla.

 

¿Qué proyectos han marcado un punto de inflexión en Illusorium? ¿Por qué?

No llevamos demasiados años como empresa, pero ya tenemos unos pocos bastante significativos para nosotros. El primero y el más duro fue el cortometraje que iniciamos sin duda alguna, pero a nivel profesional fueron otros los que nos hicieron tirarnos de los pelos para después tener una maravillosa recompensa. La campaña de Loewe fue toda una “master class” en cuanto a infraestructura y “pipeline”. Nos metimos en fluidos realistas con comportamientos mágicos… Fue un infierno. Y después de casi dos meses de producción se nos quemó el NAS desde donde trabajábamos. Casi nos hunde la empresa, pero terminó saliendo muy bien y nos abrió muchas puertas. Nos tocó mejorar la infraestructura por las malas pero no dejamos que eso nos echara del camino. MaMa fue la introducción en ficción pero en este caso nuestro “killer” sería Errementari. Estábamos acostumbrados a 15 o 20 planos como muchísimo hasta que nos llegó ese proyecto. Por primera vez nos plantean que hay que sacar unos 200 planos y nos rematan dándonos 3 meses de “timing”, ¡segunda “master class” para el estudio! Sudamos sangre para sacarlo adelante pero salió muy bien, no solo nos permitió demostrar un salto fuerte como estudio, sino que además ha salido recientemente nominada a los Goya por efectos. Por lo que mi más sincera enhorabuena para todo el equipo de todas las casas de “pospo” tanto “practical” como CG, ¡que nos lo hemos ganado! En las Estrellas es otra película que tengo que mencionar aquí. No se ha oído hablar mucho de esta peli, pero para nosotros fue una pasada poder participar en ella. Tuvimos unos 80 planos y 20 personajes “FullCG”, varios de ellos protagonistas en la historia. Además pudimos participar desde las primeras lecturas de guión, “concept art”, rodaje y todos los procesos hasta el “render” 3D. Aquí solo sufrimos un poco en la entrega final, pero esto es lo más habitual del mundo, lo que sí fue una experiencia increíble para todo el equipo de Illusorium. Y no puedo terminar esta pregunta sin hablar de 2001 Destellos en la Oscuridad. En este proyecto tuvimos otra involucración bestial y esto es algo que nos encanta, poder trabajar con los directores de las piezas. Poder aprender de ellos e incluso aportar nuestras ideas si es posible. En esta ocasión participamos en un documental sobre una entrevista a Stanley Kubrick realizada después del estreno de 2001 Odisea en el Espacio. Solo existía el documento escrito y quisieron recrear parte de la escena en 3D. Si te gusta el cine y hacer personajes, te dicen que hay que hacer a Kubrick y encima te dejan involucrarte artísticamente en el proyecto… ¡Fue otra de las grandes experiencias en el estudio!

¿Cómo fue el paso de publicidad a ficción? ¿Cambia mucho la manera de trabajar?

Acostumbrados a proyectos de 3 meses como muchísimo en publicidad y pasar a proyectos de 9 meses o un año en ficción, fue curioso cuanto menos. Son dos cosas totalmente distintas, pero no nos gustaría perder ninguna de ellas. A todo el mundo le gusta variar en su trabajo, más cuando pretende ser creativo. Lo diferentes que son nos permite intercalar proyectos y producir varios a la vez. Al final la base es la misma, lo que varía enormemente es el volumen de trabajo y los plazos por consiguiente.

A día de hoy trabajáis para todos los campos del entretenimiento. ¿Tenéis alguna preferencia?

Como decía antes, nos gusta poder saltar de proyecto en proyecto. Cada uno tiene su gracia y depende mucho del proyecto en sí. Cuando es publicidad la gran mayoría de las veces la creatividad nos viene dada y cuando nos gusta de verdad, disfrutamos como enanos produciéndola. Son proyectos frescos en los que no sueles estar mucho tiempo trabajando y sales de tu rutina de las producciones largas. La ficción nos encanta también, pero tiene sus cosas. Al ser más larga es más fácil que se te haga más pesado, pero los proyectos están vivos y cambian muchísimo. Tiene fases en las que sufres pero otras en las que disfrutas muchísimo y al final siempre gusta ver tu trabajo lo mejor terminado posible después de tanto esfuerzo.

¿En qué proyectos estáis involucrados en la actualidad?

En estos momentos estamos trabajando en varios proyectos de los cuales no puedo contar demasiado por temas de confidencialidad, este sector es así. Uno de ellos es nuestra primera peli de terror, que también nos hizo mucha ilusión poder colaborar en ella. Se llama The Influence y se estrenará en 2019. Por otro lado estamos trabajando en una serie de animación 3D infantil para una productora inglesa y por último tenemos un proyecto con Estados Unidos del cual no me dejan decir ni que estamos trabajando en el, ¡así que creo que es mejor que aquí se quede de momento!

Entre otros proyectos, participas como Supervisor 3D en el proyecto de Mundos Digitales 2.0. ¿Nos podrías contar un poco más sobre el mismo?

Como no podía faltar, efectivamente otro de los proyectos en los que estamos involucrados es MD 2.0.
En este caso actuaré personalmente como supervisor de algunos de los procesos de la producción 3D del cortometraje, pero contaré con todo el equipo de Illusorium para poder aportar todo lo que esté en nuestras manos al proyecto. Alucinaba cuando me aterrizaron la posibilidad de participar en el proyecto, ¡según me iban contando, flipaba más! Y como no podía ser de otra manera, siendo Mundos quien lo organiza, el proyecto vuelve a ser otro salto para nosotros. Nos adentramos en una experiencia que no se había hecho nunca antes donde se juntan diferentes escuelas de las más punteras del país con los supervisores más TOP que nos ha dado España en esta industria. Se han publicado ya los colaboradores del proyecto y estar entre ellos es todo un honor. Poder participar de primera mano con tan grandísimos profesionales a los que, personalmente, admiro… Estoy casi igual de emocionado que los alumnos que son los que realmente van a vivir esto. Y además poder estar al otro lado, ayudando a los alumnos mencionados, viendo cómo se adaptan al “pipeline” de una producción real y formando a profesionales de verdad, es una oportunidad única. Nosotros nos quejamos mucho de la carencia de conocimientos de producción que tienen los artistas nada más terminar la escuela. Con esto se van a encontrar con una réplica de lo que van a tener en cuanto entren en cualquier estudio a trabajar, ¡al final nos pelearemos por ellos! Sobre el proyecto en sí no puedo decir mucho más, que mola todo y que estoy deseando ver cómo sigue evolucionando. ¡Y mucho ánimo a los currantes que tienen para muchas noches en vela!

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