En un momento de bipolarización, en el que todo el mundo parece haberse convertido en experto en inteligencia artificial, conviene empezar explicando desde dónde se habla:
Carlos F. de Vigo y Lorena Ares, llevan casi una década investigando IA Audiovisual. Carlos es CEO e Investigador Principal de Professor Octopus AI Lab, un laboratorio de IA con una filosofía antropocentrista, sin ánimo de lucro, nacido tras más de 25 años de experiencia en cine, animación, videojuegos, ingeniería, docencia e investigación aplicada. Carlos y Lorena son guionistas, directores de cine, miembros de la Academia del Cine de España, tres veces nominados al Goya, ganadores con Cafunè, premiados en el Festival de San Sebastián y dos veces preseleccionados para los Oscar. Carlos también ha dirigido videojuegos reconocidos internacionalmente, con premios como el 2nd Best Indie Game en los Unity China Awards y selección en Game Connection San Francisco. Ambos han sido profesores y directores académicos en la Universidad Pública de Navarra, vinculados a Ingeniería Informática.
Desde Professor Octopus diseñan, desarrollan y reflexionan sobre herramientas, modelos y pipelines a medida para procesos reales de creación y producción. Su trabajo parte de una premisa sencilla, pero cada vez más urgente: la IA no debe obligar al arte, a los artistas ni a las empresas creativas a adaptarse a la lógica de herramientas genéricas diseñadas por terceros. Debe ser la tecnología la que se diseñe al servicio de la expresión humana, del criterio artístico, de la privacidad de los datos, de la soberanía tecnológica y de las necesidades concretas de cada equipo. Esta visión incluye también una dimensión legal y laboral: cómo entrenar, implementar y utilizar IA en contextos profesionales de forma trazable, comprometida y justa, reconociendo la autoría, el trabajo, los derechos y las responsabilidades que hay detrás de cada proceso creativo.
En los proyectos de Professor Octopus participan unas 50 personas de ámbitos muy distintos: arte, cine, animación, producción, ingeniería, sociología, historia, derecho, diseño, gestión cultural y otros perfiles necesarios para interpretar la disrupción de la IA. De esa mirada surge una filosofía antropocéntrica y ética.
La charla mostrará ejemplos concretos de pipelines diseñados e implementados por Professor Octopus bajo estos criterios: sistemas creados para resolver problemas reales de producción, proteger la identidad artística, evitar dependencias innecesarias de plataformas externas y mantener el control creativo en manos humanas. También abordará los riesgos de una adopción acrítica de la IA: homogeneización cultural, pérdida de identidad social y artística, concentración tecnológica, sesgos heredados de modelos de terceros, cambios arbitrarios en precios o condiciones de uso, impacto medioambiental y límites energéticos de un crecimiento exponencial.
Y sí: también mostrarán algunas conclusiones del proyecto experimental “botón película”. Porque va a existir y es urgente dialogar para decidir qué se quiere delegar, qué se quiere transformar y qué no debería terminar en solo un “clic”.